Siento una ansiedad horrible: ¿Qué hay detrás?

En ocasiones gente comienza a sentirse ansiosa sin entender realmente porque. Al no tener nombre lo que les ocurre le tratan de dar una explicación racional que por lo general no es acertada. Lo que realmente sucede, sobre todo si en algún momento de la vida se vivió un trauma que no ha sido sanado, es que nuestro sistema de alarma, nuestro mecanismo de sobrevivencia se prende sin dar cabida a la razón ya que este sistema no diferencía el miedo del peligro físico al del miedo emocional.

Julieta llegaba a su casa en ocasiones experimentando una serie de sensaciones que le causaban miedo y ansiedad como era sentir su corazón latir rápidamente, su respiración cortada y sus manos sudorosas sin entender que le pasaba. A veces le echaba la culpa al trabajo que la estresaba y otras a tener que lidiar con los niños al llegar a casa después de un día de trabajo. Al poner atención a su cuerpo y las sensaciones que le venían se dio cuenta que solo le sucedía cada ves que en el trabajo llegaba una persona con un coche negro y lo tenía que atender o cada que su hija adolescente o su esposo se ponían una camisa negra, reaccionando de forma inesperada y fuera de control. Nos dimos cuenta que cada que el color negro estaba presente de una forma cercana a ella la ansiedad la invadía. Fue cuando le vino el recuerdo al estar en secundaria de un grupo de muchachos que la invitó a participar en reuniones de magia negra. Ella siendo una muchacha creyente al principio se negó, pero fue tal la presión de sus compañeros que acabó aceptando. En esas reuniones ella estaba realmente asustada y sentía esta misma ansiedad que la trajo a terapia. Lo que ocurrió es que su sistema de alarma, que es un mecanismo inconciente de sobrevivencia, identificó al negro como un color de peligro, preparando a su cuerpo para el ataque, la huída o la parálisis que son los tres mecanismos que tenemos en momentos de peligro y que crean las sensaciones que Julieta sentía en su cuerpo. Al tener conciencia del efecto del color negro sobre ella y trabajar con liberar las sensaciones que éste le provocaba, Julieta dejó de sentir ansiedad frente a este color, y lo vio como tal, un color mas.

Ramón es un niño de 10 años que estuvo secuestrado por 2 semanas. Sus papas no entendían el pavor que sentía Ramón en ciertas ocasiones, sabían que había experimentado un gran trauma pero era solo a veces que sentía el miedo fuera de control. Los padres se dieron cuenta que cada que le daban una lata de jugo de cierta marca es cuando Ramón se ponía así. Durante su secuestro, la bebida de Ramón fue exactamente esta marca de jugo, el cual su mente inconciente identificó como señal de peligro.

El hacer concientes estos disparadores del sistema de alarma de nuestro cuerpo y trabajar en la liberación de la emociones que éstos provocan en el cuerpo es una de las formas de poder balancear nuestro cuerpo y nuestras emociones y darnos la posibilidad de llevar una mejor vida.

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